RICARDO F. COLMENERO – El Mundo Ibiza. 13/05/18

Para poder estudiar dentro del sistema educativo español, pero sin que las clases sean íntegramente en catalán, en la isla de Ibiza solo existe una alternativa, y además es privada, el Colegio Mestral. Antonio Olmedilla Molina (Ibiza, 1977), un licenciado en Bioquímica y Biología, ejerció la enseñanza en la escuela pública y dirige este centro desde hace ocho años, en el que la lista de espera para acceder duplica la de alumnos admitidos.

 Pregunta.- Entonces aquí es donde meten a sus hijos los padres que huyen de la educación en catalán.

Respuesta.- Estoy absolutamente convencido de que no. Creo que las familias que vienen al Mestral no vienen huyendo de nada, sino que buscan otras cosas que ofrecemos.

P.- Pero reconocerá que ser el único centro de la isla en el que el catalán no es la lengua vehicular es un tema importante.

R.- Creo que lo que se busca sobre todo es que el inglés ocupe el papel que hoy en día la sociedad está demandando. Teniendo en cuenta lo que nos marca la Conselleria con el aprendizaje del catalán, nosotros tratamos de potenciar la lengua inglesa. Es lo mejor que podemos ofrecer en estos momentos a nuestros alumnos. En infantil tienen dos maestros dentro del aula y una ya es inglesa. Además, se hacen muchas asignaturas en inglés, como matemáticas, biología…

P.- ¿Y no cree que eso sería también lo deseable para todos los padres de las Islas?

R.- No sé qué piensan todos los padres pero una gran mayoría estoy convencido de que sí.

P.- ¿Y por qué no es así?

R.- Creo que está relacionado con temas políticos que se escapan a mis competencias. Yo como director de este centro intento hacer lo que creo que es mejor para los alumnos y para la sociedad. De esta manera trabajamos.

P.- Parece que se intentó algo parecido la legislatura pasada cuando José Ramón Bauzá quiso introducir el trilingüismo. ¿Por qué cree que no funcionó?

R.- Pues lo mismo, demasiada política, que creo que enturbia, y pensar muy poco en los alumnos.

P.- Entonces, con esta situación, ¿cree que es un buen negocio montar colegios en Cataluña y Baleares donde el catalán no sea la lengua vehicular?

R.- Es un buen negocio montar un colegio como el Mestral, no obsesionado con la lengua catalana, ni a favor ni en contra.

P.- ¿Y qué tal son sus resultados en catalán?

R.- No son malos. Según el Iaqse (Institut d’Avaluació de Qualitat del Sistema Educatiu), perteneciente a la Conselleria de Educación, que es quien hace las pruebas a todos los centros de Baleares, nuestros alumnos siempre están por encima de la media de las Islas. En 2017 nuestros alumnos de la ESO obtuvieron un 64,6% cuando la media de Baleares es un 60,4%, por lo tanto estamos más de cuatro puntos por encima con el tema del catalán, aun priorizando el inglés. También está el indicador del catalán en la prueba de selectividad y tampoco en ningún caso nos encontramos por debajo de la media. Evidentemente no es nuestra baza, ya que tenemos asignaturas como el inglés con más de 30 puntos de diferencia por encima de la media balear, o el castellano, en el que hay diez puntos de diferencia, o las matemáticas, donde hay veinte puntos de diferencia.

P.- ¿Y cuántas horas de catalán tienen?

R.- Las que marca la Conselleria. Entre tres y cuatro horas a la semana, ni una menos.

P.- El actual modelo del catalán como lengua vehicular ha sido respaldado por todos los partidos políticos que han gobernado las Islas. ¿Pero mandan luego aquí a sus hijos?

R.- Sí, tenemos hijos de políticos.

P.- ¿De todos los colores?

R.- De todos los colores. Y también un número muy importante de padres que son docentes en la escuela pública y traen a sus hijos a este centro.

P.- Pero hay que ser rico para poder mandar a un hijo a este colegio.

R.- Para nada. Y más si sabes lo que estás pagando. La educación es lo mejor que les podemos dar a nuestros hijos y aunque sea una frase muy manida, no deja de ser cierta. Estoy convencido de que hay muchas cosas innecesarias que nuestros hijos reciben a día de hoy. Y también hay becas sociales en bachillerato, para alumnos con expedientes académicos buenos que vienen de otros centros. Sí es cierto que tenemos familias con un poder adquisitivo muy elevado, pero también hay un porcentaje, y no es pequeño, de familias que hacen un gran esfuerzo para poder llegar a fin de mes. Y no sólo esfuerzos económicos, somos una isla, también logísticos.

P.- ¿Cómo logísticos?

R.- Hay familias que traen a sus hijos a diario desde Formentera, aunque parezca increíble. Sus hijos cogen todas las mañanas el barco para venir. Y tenemos incluso a veces el típico mensaje de las familias en invierno de que el niño no puede venir porque hay temporal y no sale el barco de las siete porque el puerto está cerrado.

P.- Acaban de superar en todos los indicadores del informe PISA a Finlandia. ¿Cuál es el secreto?

R.- No hay uno, lo que hay es una serie de factores. Tratamos de inculcar el autoesfuerzo en el alumno. Tiene que saber que su trabajo será premiado. Y es importante que esto ocurra en las primeras etapas. La disciplina en clase es fundamental. El profesor tiene autoridad. Eso crea un ambiente de estudio sano.

P.- Como ex profesor de la pública, ¿cree que se ha perdido esa autoridad con el paso del tiempo?

R.- Sí. Pero no como ex profesor, sino como alumno. Aquí hay hijos de padres que han sido profesores míos y todavía me da respeto cuando los veo. Esto hoy ya no ocurre y la causa está en la sociedad. Hoy en día si hay un careo alumno-profesor el padre se pone del lado del alumno. El profesor está absolutamente desprotegido. Si no se impone, no hay disciplina y, si no hay disciplina, el ambiente en clase es horroroso, ni siquiera hay ganas de intentar aprender.

P.- ¿Y qué más?

R.- El ratio de alumnos es bajo. En infantil hay dos maestras para 23 alumnos. La manera expositiva clásica en la cual el profesor lanzaba contenidos y el alumno era receptor de estos contenidos ha pasado a la historia. Utilizamos iPads, el alumno es más entusiasta y ya trabaja con las herramientas con las que va a trabajar en el futuro. Estos alumnos ya sabemos que escribirán pocas cartas, pero mandarán muchos mails. Una de las cosas que da más puntos para acceder es la entrevista personal. Necesitamos saber si los padres están implicados. Luego nuestra plantilla es fija y muy formada.

P.- Pues eso sí que es difícil tal como está lo de la vivienda.

R.- No es fácil. Y además en la escuela privada tenemos unos horarios que a lo mejor interesan mucho a las familias pero menos a los profesores. Los salarios están más o menos igual, por lo que tenemos que ofrecerles algo que sea diferente. Están con nosotros porque creen en el proyecto y lo viven como si fuera suyo. Implicarles en que son responsables de los resultados académicos. Creo que se sienten parte de un proyecto diferente. Están dispuestos a hacer otros sacrificios, son escuchados, se les tiene en cuenta, se sienten en su casa, se les ofrece formación continua.

P.- ¿Qué tipo de formación?

R.- Hay profesores que se forman todo el año. Tenemos especialistas que vienen al centro. Todo lo que nos van demandando. Yo por mi parte me preocupo mucho de investigar qué se está haciendo en otros sitios y si se podría aplicar a este centro. He viajado bastante, a Holanda, Finlandia, Portugal para ver centros. Luego no es tan fácil copiar y pegar. Está ya casi todo inventado. A veces son simples modificaciones.

P.- ¿Y qué se ha traído?

R.- Pues lo de trabajar con nativos ingleses en el aula, la robótica. Lo último fue el programa Kiva de Finlandia contra el acoso escolar.

P.- ¿En qué consiste?

R.- En intentar que el acoso no se produzca y no en detectarlo para actuar después. El alumno debe entender primero qué es el acoso y qué efecto produce, y desde todos los puntos de vista. Hacemos una sesión a la semana en la que interpretan roles. Se ponen en la piel de la persona acosada y ven lo que se puede sentir y se van haciendo conscientes. Los alumnos reaccionan muy bien y funciona. Algunos te reconocen que no imaginaban que algo le pudiera sentar tan mal a alguien.

P.- ¿Qué ventajas y desventajas tiene criar a un hijo en Ibiza?

R.- La isla de Ibiza ofrece cosas muy positivas, aquí se vive muy bien. Mucha gente viene por la tranquilidad. Uno de los temas que más preocupa a muchas familias a la hora de venir a vivir a Ibiza es la educación y nosotros hemos animado a mucha gente a venir. Nuestro nivel puede compararse con el de cualquier colegio de Barcelona o Madrid.

P.- Me refiero más por la imagen que se tiene de Ibiza en el exterior.

R.- Las familias deben tener más cuidado. Hay un ambiente que puede ser peligroso, pero no es nada que no pueda sobrellevarse con la ayuda de los padres.